Seguro has visto series como Mentes criminales o La ley y el orden, en las que un equipo de expertos llega a una escena y —con luces especiales y quizá batas blancas— resuelven el caso en 40 minutos. Ese trabajo existe en la vida real, aunque es mucho más metódico y científico, y uno de los protagonistas de esa labor es el perito criminalista.
¿Pero exactamente qué es un perito en Criminalística? Es un profesional con conocimientos científicos y técnicos que aplica para examinar y analizar indicios relacionados con un presunto delito. Su objetivo primordial es conectar la evidencia física con el proceso legal y garantizar que la justicia se base en hechos y no en suposiciones.
En un sistema de justicia, la palabra de un perito criminalista es fundamental. Sus hallazgos pueden definir el rumbo de una investigación y el destino de una persona.
Así trabaja un perito: el CSI de la vida real
Cuando se comete un delito, la primera llamada es para que la policía asegure el área; la segunda, para ellos. La misión principal del perito criminalista es “hacer hablar” a la escena del crimen. Sí, suena a película, pero es pura metodología, ya que lo que hace un perito en el lugar de los hechos se basa en los principios de la Criminalística:
Principio de uso
Establece que todo delito implica el uso de agentes físicos, químicos o biológicos para su comisión.
De producción
Sostiene que, al cometer el delito, los agentes mencionados siempre generan indicios o productos materiales de diversas morfologías y estructuras en el lugar.
De intercambio
Postula que todo contacto entre dos o más objetos (incluyendo la víctima, el victimario y el lugar) resulta en una transferencia mutua de indicios o material sensible.
De correspondencia
Define que un instrumento, como una herramienta o un arma, imprime sus características y forma sobre la superficie impactada, reproduciendo su figura.
De rareza o infrecuencia
Sostiene que el hallazgo de un indicio “raro” o fuera de lugar en la escena debe motivar una explicación, ya que posee un alto valor identificativo.
Campos requeridos*
De reconstrucción de hechos y fenómenos
Utiliza todos los indicios y pruebas para determinar la dinámica del delito y conocer cómo sucedió.
De probabilidad
Mide el grado en el que un suceso pudo ocurrir, basándose en el valor estadístico de los indicios y la recreación de los hechos.
De certeza
Se basa en el análisis de laboratorio de los indicios para confirmar científicamente su correspondencia o no con el hecho investigado.
De comparación
Implica el estudio de un elemento de origen desconocido hallado en la escena contra un elemento de origen conocido para encontrar coincidencias.
De identidad o individualidad
Afirma que todo objeto o persona posee características únicas, permitiendo su identificación práctica.
En este sentido, las tareas iniciales de un perito tienen que ser:
- Observar y preservar. El primer paso es no contaminar nada. Usan trajes especiales y observan todo de manera panorámica y luego detallada.
- Capturar la escena. Toman fotografías, videos y hacen croquis o planos detallados. Deben registrar dónde se encontró cada cosa, por mínima que parezca.
- Recolectar indicios. Aquí sucede la ciencia: levantan huellas dactilares, fibras textiles, cabellos, manchas sospechosas, casquillos de bala o cualquier objeto que parezca fuera de lugar.
- Embalar y etiquetar. Cada indicio se guarda por separado, se sella y se etiqueta siguiendo un protocolo estricto llamado cadena de custodia, que garantiza que la prueba no fue alterada desde que se recogió hasta que llegó el juez.
En otras palabras, lo que hace un perito criminalista en la escena es aplicar un método científico riguroso para que ninguna prueba se pierda.

Perito criminalista vs. forense
Comúnmente se duda si son lo mismo y la respuesta es positiva, pero con matices. Pensémoslo de este modo: forense es todo lo relativo al foro; es decir, a los tribunales de justicia, por lo tanto cualquier perito que presenta pruebas ante un tribunal es, en esencia, un perito forense. Sin embargo, en la práctica…
- El perito criminalista suele ser el que procesa la escena del crimen en su totalidad.
- El perito forense a menudo se refiere a un especialista en un área concreta:
- Químico forense: Analiza sustancias, drogas o venenos.
- Perito en balística: Estudia las armas de fuego y las trayectorias.
- Perito en dactiloscopía: Es el experto en huellas dactilares.
- Médico forense (o legista): Determina las causas de muerte.
De acuerdo con datos del Inegi, la criminalística de campo es, de hecho, la especialidad pericial más común en las fiscalías estatales.
Más allá de la escena: funciones clave
El trabajo del perito criminalista apenas comienza cuando se retira de la escena. La fase más larga ocurre lejos de las cámaras y las cintas amarillas.
Análisis en el laboratorio
Los indicios recolectados viajan a los laboratorios para ser analizados (en México existen fijos y móviles) y es aquí donde se combinan los conocimientos en Química, Física y Biología: bajo el microscopio, se observan las fibras, se cotejan huellas dactilares con bases de datos, se realizan pruebas para identificar si una mancha es sangre humana, y de qué tipo, o si ese polvo blanco es realmente una sustancia ilícita.
Elaboración de dictámenes
Un perito no puede dar opiniones: un perito debe emitir un dictamen, un documento oficial, técnico y científico donde explica qué encontró, cómo lo analizó y qué significan sus hallazgos, todo perfectamente fundamentado. Este dictamen es la pieza clave que conecta la evidencia física con el proceso legal.
Defensa en juicios orales
Con el sistema de justicia penal acusatorio en México, el trabajo del perito se volvió aún más dinámico, porque ya no basta con entregar el dictamen por escrito: hoy en día el perito criminalista debe presentarse en la audiencia y explicar sus conclusiones frente al juez, al fiscal y la defensa, así como defender su metodología. Tiene que ser capaz de traducir el lenguaje científico más complejo a algo que un abogado o un jurado puedan entender.
Sólo en 2023, los servicios periciales en México recibieron millones de solicitudes de intervención, lo cual demuestra que la demanda de expertos que sean capaces de defender sus conclusiones con base en la ciencia es enorme.

Requisitos para ser perito criminalista en México
Si en este punto sientes que ésta es tu vocación, el camino requiere voluntad y dedicación, así que considera lo siguiente:
Formación universitaria
Necesitas iniciar con una carrera. Las ideales son las licenciaturas en Criminalística o en Criminología. En algunos casos también se aceptan perfiles de egresados de Química, Medicina o Biología, pues pueden ser complementados con una especialización, como una maestría o incluso un diplomado.
El camino para convertirse en un perito criminalista oficial exige un profundo rigor científico, el cual va más allá de la mera recolección de pruebas. La formación académica es la pieza clave que dota al profesional de las herramientas necesarias no sólo para examinar un indicio físico, sino para interpretar su significado dentro de un contexto delictivo.
En México, si bien la Licenciatura en Criminalística es la vía directa, el campo de la justicia moderna requiere un enfoque multidisciplinario. La Criminología y sus ramas aplicadas, como la Psicología Forense, se han vuelto fundamentales, porque permiten al perito comprender el fenómeno delictivo en su totalidad, analizando los factores sociales y conductuales que rodean el hecho para emitir un dictamen verdaderamente integral y sólido.
Habilidades
No todo puede ser académico, es igual de importante tener o nutrir:
- Capacidad de observación. Ser extremadamente detallista.
- Pensamiento analítico. Conectar los puntos que nadie más ve.
- Temple. Trabajarás en escenas difíciles y bajo mucha presión.
- Metodología. Ser ordenado y seguir los protocolos al pie de la letra.
- Ética inquebrantable. El trabajo de un perito criminalista se basa en la honestidad y la justicia.
Certificación y oportunidades
Generalmente, para ejercer como perito oficial, deberás aprobar los exámenes de ingreso y confianza de alguna institución pública, como una Fiscalía estatal o la Fiscalía General de la República (FGR).
¿Cuánto gana un perito criminalista?
Determinar un salario exacto para un perito criminalista puede ser complejo, ya que varía según la institución (pública o privada), la especialización y la experiencia. Sin embargo, los portales de empleo ofrecen un panorama claro.
Jobted indica que el sueldo promedio mensual de un criminalista se sitúa alrededor de los 11 mil 450 pesos, mientras que plataformas como Glassdoor señalan un rango similar, ubicando el promedio entre 11 mil y 22 mil pesos mensuales.
Un perito de nivel inicial o recién egresado puede comenzar con un sueldo de 6 mil 370 a 8 mil pesos mensuales, mientras que un perito experto (con 10 a 20 años de experiencia) puede alcanzar un promedio de 14 mil 840 al mes. Posteriormente, sobre todo siendo parte de una institución federal, las ganancias pueden superar hasta los 80 mil pesos mensuales.

Conclusión
Sin duda, el trabajo del perito criminalista es uno de los pilares del sistema de justicia: son los ojos objetivos y científicos que, con disciplina y ética, transforman los indicios en evidencia. Por ello, la magnitud de su labor es amplia: aunque en México hay poco más de 10 mil 900 peritos oficiales, su trabajo es crucial para resolver millones de casos cada año.
Los peritos criminalistas son profesionales que combinan la curiosidad de un detective con el rigor de un científico, asegurando que la justicia no se base en suposiciones, sino en evidencias. Si sientes pasión por la equidad, posees una mente analítica y estás listo para rastrear y hallar la verdad más escondida, la Criminalística puede ser tu camino.
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