Si 2024 fue el año de la irrupción tecnológica y 2025 el de la experimentación, las tendencias en Derecho para 2026 podrían marcar la ejecución en un terreno de alta complejidad.
En el ámbito jurídico existe un doble desafío: dominar herramientas tecnológicas que ya son estándar y adaptarse a un entorno redefinido por cambios normativos en materia laboral y fiscal.
Legaltech: De la IA como herramienta a la IA como colaboradora
El uso de Inteligencia Artificial dejó de ser opcional hace tiempo; sin embargo, a nivel global, la tendencia ha evolucionado hacia la anticipación, no sólo hacia la respuesta. Los sistemas comienzan a organizar el conocimiento jurídico de forma autónoma, elevando la eficiencia en la gestión de información.
Lo anterior señala que ya no sólo se trata de ver a la IA como un mero instrumento que brinda rapidez, sino algo que se puede dirigir para generar verdadera eficacia y lograr metas. En este sentido, el abogado de 2026 deberá ser un auditor de algoritmos y prompts, pues dentro de sus nuevas responsabilidades estará el garantizar que la automatización no vulnere la privacidad ni perpetúe sesgos en la toma de decisiones judiciales o corporativas.

Derecho Laboral: Hacia una nueva cultura
El 2026 podría ser un año de metamorfosis para el sector laboral de México, ya que las iniciativas en el Congreso no sólo buscan actualizar la Ley Federal del Trabajo (LFT), sino cambiar la cultura misma del empleo.
- Reducción de la jornada laboral: La transición hacia las 40 horas semanales.
- Ley Silla: Desde el 14 de diciembre, se ha hecho obligatorio que los patrones tomen las medidas correspondientes para que sus colaboradores tengan pausas durante su jornada.
- Igualdad salarial: A fin de cerrar la brecha de género, las empresas con más de 100 trabajadores podrían emitir informes salariales semestrales.
- Desconexión digital: Respeto estricto al tiempo personal fuera de jornada.
- Inclusión y diversidad: Se propone la contratación obligatoria y formal a cierto porcentaje de grupos vulnerables.
- Salud mental y preventiva: Un día pagado para hacerse chequeos médicos contra el cáncer y mayor visibilidad a los riesgos psicosociales.
Para el profesional del Derecho, este tema, más allá de ser sólo una “actualización”, comprende uno de los cimientos de la estabilidad social y la competitividad corporativa.
- El abogado laboral deberá trabajar de la mano de la cultura organizacional, lo que, por una parte, se traduce en una reconstrucción de contratos, reglamentos y manuales de identidad corporativa.
- Un error en el cumplimiento de la ley puede derivar en sanciones patrimoniales. En este contexto, el Derecho Laboral debe centrarse en un esquema de cumplimiento normativo que permita identificar, mitigar o, en su caso, defender la integridad financiera de la organización.
- Las posibles reformas laborales ponen a prueba el equilibrio entre la productividad y la dignidad. En 2026, el éxito de un abogado radicará -también- en su capacidad para conciliar la rentabilidad de las empresas con el bienestar y los derechos de los trabajadores.

Fiscalización digital
Ante un presupuesto público en “números rojos” y un crecimiento económico deficiente, la autoridad ha refinado sus herramientas de control.
Con la ausencia de una reforma tributaria integral, la estrategia recaudatoria para 2026 se desplaza hacia una fiscalización de precisión sustentada en la explotación masiva de datos (big data) y analítica predictiva.
El foco se centrará en la optimización de la recaudación mediante ajustes estratégicos al IEPS y la ejecución de auditorías automatizadas dirigidas a los contribuyentes cautivos, maximizando la eficiencia administrativa sin elevar la carga impositiva nominal.
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Legal design: La ventaja de la transparencia
En 2026, el diseño legal podría dejar de ser una tendencia periférica para consolidarse como un paradigma operativo.
En un entorno de fragilidad institucional, la transparencia se convierte en una ventaja competitiva que reduce la mala interpretación entre las partes. El objetivo no es sólo la simplificación del lenguaje, sino el uso de instrumentos jurídicos que permitan la verdadera comprensión.
Al eliminar la opacidad técnica, las organizaciones mitigan el riesgo de litigios que derivan de ambigüedades interpretativas.

El Derecho ante la incertidumbre institucional
La seguridad jurídica en México atraviesa un periodo de prueba crítico tras las reformas al aparato judicial y la eliminación de contrapesos autónomos. Este escenario, sumado a un horizonte fiscal restrictivo para 2026, obliga a los inversionistas a operar con cautela.
El profesional del Derecho tiene la misión de restablecer la confianza del mercado con salvaguardas que protejan las transacciones de las tensiones políticas y las controversias internacionales. El verdadero desafío consiste en generar condiciones de estabilidad donde la institucionalidad ha mostrado fisuras, garantizando que la ley siga siendo el motor del desarrollo.
Conclusión
El profesional del Derecho en 2026 habitará una paradoja constante: utilizará herramientas de vanguardia para simplificar procesos complejos, pero lo hará dentro de un sistema que, a su vez, enfrentará retos de certeza jurídica y presión regulatoria. Mientras la automatización resuelve lo operativo, el verdadero desafío reside en gestionar una carga normativa laboral y fiscal cada vez más exigente.
Es en esta coyuntura donde la formación académica cobra su verdadero valor. Más allá de la técnica, estos tiempos piden una ética firme y una profunda vocación de servicio.
La abogacía moderna trasciende la asimilación de normas, pues ahora se trata de aplicar, desde la práctica cotidiana, la integridad y la visión necesarias para reconstruir seguridad jurídica.

