
Cuidados afectivos: cómo mejorar tus vínculos familiares
Cuando era niña, mi madre sabía que yo le tenía miedo a los truenos. Cada noche que llovía, se desplazaba lentamente hasta mi habitación para asegurarse de que estuviera cobijada y que la ventana permaneciera cerrada, para no dejar pasar el estruendo. Ese gesto, que parecía insignificante, me hacía sentir








